Inclinación de Cabeza (Torticolis) en Conejos: No Te Rindas.

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Inclinación de Cabeza (Torticolis) en Conejos: No Te Rindas.

Por Dana M. Krempels, ph.D.

¿Qué es la inclinación de cabeza? La condición médica conocida como torticolis (palabra latina para “cuello retorcido”) y a veces como “torcecuello” ocasiona que el cuello del conejo gire, causando que la cabeza se incline hacia un lado. En ocasiones, la tortícolis es acompañada por nistagmo, un constante e involuntario movimiento de los globos oculares (ojos). La dirección y naturaleza del nistagmo puede ayudar al veterinario a determinar la causa de la tortícolis, para prescribir un tratamiento apropiado.

Los signos de tortícolis se pueden desarrollar de forma gradual o aparecer de repente, pero el resultado es el mismo: un conejo está caminando por ahí con su cabeza de lado.

En casos severos, el conejo puede estar desorientado y simplemente no puede andar, y pasa gran parte del tiempo o recostado en su lateral en aparente parálisis, o rodando en un intento salvaje de recuperar el equilibrio. Por supuesto, la visión de un conejo en esta condición es angustioso para su cuidador. Pero demasiados conejos sufriendo un caso tratable de tortícolis han sucumbido al deseo bienintencionado de sus cuidadores de “no dejarlo sufrir”.

En realidad, la inclinación de cabeza no solo suele ser “sobrevivible”, sino tratable, aunque la recuperación puede ser gradual. Incluso un conejo con la cabeza inclinada puede vivir una feliz y cómoda vida mientras no tengan dolor, y el conejo disfruta comiendo, bebiendo y siendo amado. Consideraría la eutanasia solo como último recurso si todos los intentos de tratar la condición han fallado, dejando al conejo en la miseria, sin encontrarse dispuesto a comer, beber o actuar normal. ¡Recuerde que una cabeza permanentemente inclinada no es un síntoma que requiera eutanasia! Muchos conejos con sus cabezas inclinadas en un ángulo alegre están viviendo sus vidas completamente felices, corriendo y jugando con todo el vigor de sus amigos conejos de cabeza recta. Lo más importante es abordar el origen del síntoma de inclinación de cabeza. Una vez que esto se logra, la mejora en la postura del conejo seguirá gradualmente, con fisioterapia y ejercicio.

No es raro que la tortícolis aparezca de repente. Al igual que con casi cualquier enfermedad, cuanto más rápidamente se diagnostica y trata la causa del problema, mayor es la probabilidad de recuperación completa. Si usted no tiene ya un buen veterinario que tiene experiencia en medicina relacionada con conejos, por favor, utilice la House Rabbit Society Veterinarian Listings para encontrar uno en su área.


Causas de la Tortícolis

La tortícolis no es una enfermedad en sí misma. Más bien, es un signo de un problema con el sistema de equilibrio de los conejos, cuyos componentes incluyen el sistema nervioso central (CNS, compuesto de cerebro y médula espinal), el sistema visual (visión), el aparato vestibular en el oído interno, en incluso las almohadillas de las patas, que le dicen al conejo que se encuentra sobre tierra firme. Por lo tanto, un conejo que presenta tortícolis puede tener un problema con uno o más de los componentes involucrados en el equilibrio. Entre las causas se incluyen (pero no se limitan a):

· Infección del oído medio (o interno)

· Infección parasitaria por Encephalitozoon cuniculi en el CNS

· Infección parasitaria por el nemátodo (ascáride o lombriz intestinal), Baylisascaris procyonis

· Derrame cerebral

· Absceso o tumor en el cerebro (es decir, absceso intracraneal)

· Traumatismo craneal

El tratamiento exitoso de la condición requiere el diagnóstico correcto de la causa final del problema.


Infección de Oído

Una de las razones más comunes para la tortícolis en conejos es la infección del oído medio– u oído interno. El sistema vestibular, responsable en gran medida del sentido del equilibrio, se encuentra localizado en la bulla auditiva del cráneo, un gran espacio hueco cerca de la base de cada oreja. La infección en esta área puede causar inflamación e hinchazón de los tejidos blandos, y esto puede interferir con la función adecuada del aparato vestibular. Una infección muy severa del oído interno puede causar que la bulla se llene con pus duro, caseoso (es decir, de una textura sólida, similar al queso).

A veces, el pus es visible dentro del oído, y el veterinario puede tomar una muestra para identificarlo. Esto revelará:

· El tipo de bacteria que es más probable que esté causando la infección.

· Los tipos de antibióticos que es más probable que maten la bacteria específica que se encuentra causando la infección.

Aunque los patógenos más comúnmente asociados con la inclinación de cabeza incluyen Pseudonmonas aeruginosa y Pasteurella multocida, hay muchos otros que también pueden causar infecciones de oído o abscesos. Cada especie/cepa de bacteria es sensible a ciertos antibióticos y es resistente a otros. Si es posible, es prudente identificar el tipo de bacteria para que el antibiótico más efectivo (o combinación de estos) pueda ser administrado.

Una vez el patógeno es identificado, no se sorprenda si su veterinario le propone probar una combinación de antibióticos para matar a la bacteria. Una combinación de antibióticos es normalmente más efectiva para resolver una infección que solo un antibiótico. Es especialmente importante que su veterinario esté familiarizado con las necesidades especiales de los conejos en términos de antibióticos, ya que algunos de ellos (p.j., cualquier penicilina administrada de forma oral como amoxicilina, y cualquier antibiótico lincosamina como clindamycin) pueden ser mortales para los conejos, incluso si son usados de forma segura en otras especies.

Sea cual sea la prescripción, es importante seguir administrando la dosis completa para el tiempo que su veterinario haya prescrito, incluso si mejoran los síntomas de la enfermedad. Parar la terapia con el antibiótico antes de que la infección haya sido totalmente controlada puede seleccionar a las bacterias más resistentes, ya que ellas serían las últimas en morir durante la exposición al antibiótico. Si los antibióticos son retirados muy pronto, ¡solo las bacterias más resistentes serás las que sobrevivan para reproducirse y repoblar la pobre cabeza de tu conejo!

Desafortunadamente, las infecciones y abscesos en la cabeza, en general, pueden ser difíciles de tratar. Tienden a “amurallarse” y están mal provistos de vasos sanguíneos. Esto hace que llevar el antibiótico a donde es necesario sea un verdadero reto. Debido la dificultad que presentan este tipo de antibióticos, el veterinario buscará entre ellos uno que tenga mejor penetración.

Una terapia antibiótica que ha demostrado ser muy eficaz en muchos casos difíciles de tortícolis causada por una infección del oído medio o interno es la inyección de penicilina de acción dual. Esta combinación de Penicilina-G (benzylpenicilina)(a veces combinada con procaína, un anestésico local) y penicilina benzatina ha resuelto muchos abscesos en algunos de nuestros conejos que previamente habían sido considerados terminales e intratables. La Pasteurella tiende a ser susceptible a las penicilinas, pero si el absceso ha sido causado por Pseudomonas (u otra bacteria resistente a la penicilina), entonces estas no van a ser efectivas. Deberá ser elegido un antibiótico diferente.

Mientras los antibióticas hacen su trabajo, su veterinario puede prescribir también otros medicamentos que ayuden a restaurar el equilibrio y controlar la incomodidad asociada con el vértigo. La meclizina puede ser útil para controlar los mareos, aunque no funcionará para todos los conejos. Si la meclizina no controla los vértigos y el nistagmo, el veterinario podría preescribir unos corticosteroides de corta acción, para reducir la inflamación del aparato vestibular. Hemos encontrado que estos medicamentos pueden en ocasiones ayudar a restaurar la postura normal, incluso antes de que la infección esté completamente curada. De todos modos, los corticosteroides deben ser usados cautelosamente en los conejos, ya que tienden a ser más susceptibles que otras especies a los efectos secundarios adversos de estas hormonas.

En ocasiones puede tomar semanas o incluso meses curar una infección en el oído interno/medio. Puede parecer mucho tiempo, pero si se ofrecen buenos cuidados y el conejo continúa bebiendo y comiendo normalmente, y se muestra activo/interesado, no está preparado para rendirse. La condición desorienta, pero no parece ser dolorosa. Esta enfermedad temporal es muy difícil de vigilar, pero merece la pena cuidar y ayudar al conejo para verlo feliz y corriendo de nuevo.

Los resultados de cuidar a un conejo con torticolis pueden ser muy recompensantes. Personalmente he cuidado a diversos conejos con una torticolis aparentemente generada por infecciones de oído o abscesos.

- La inclinación de la cabeza de Slooby apareció de repente. Después de solo catorce días tratándolo con Baytril (enrofloxacin), volvió a estar completamente derecho, y no recayó otra vez.

- Hamish y Jamie Blue tenían una torticolis severa cuando los acogimos como rescate, por lo que no estamos seguros sobre la aparición de los síntomas.

o Hamish tenía una infección de oído severa, debido a Pseudomonas aeruginosa, sensitiva los antibióticos quinolona (e.j., enrofloxacin (Baytril), ciprofloxacin, marbofloxacin) y a los aminoglicósidos (e.j., amikacin, gentamycin). Él mantuvo la inclinación hasta que la infección desapareció, pero los tratamientos quiroprácticos, de acupuntura y los masajes, ayudaron inmensamente. De todos modos, la terapia física más importante, fue el ejercicio regular en un área de juegos espaciosa donde pudiera correr en círculos más y más grandes, hasta conseguir correr en línea recta.

o La historia de Jamie Blue es similar a la de Hamish. Ella estaba tan desorientada que no podía mantenerse en pie, y pasó gran parte de sus primeros días con nosotros rodando en una jaula acolchada. Tenía un severo nistagmo. Le tomó ocho meses en antibióticos para limpiar completamente sus oídos de la Pseudomonas aeruginosa, (que resultó ser resistente a todos los antibióticos testados excepto al ciprofloxacino y a la colistina. A pesar de que mantuvo una ligera inclinación durante toda su vida, su cabeza volvió a estar casi recta, y corría mirando todas las interesantes cosas que podía ver durante su tiempo de juego supervisado al aire libre.



Encephalitozoon cuniculi



Aunque hay poca evidencia conclusiva de que este parasito microsporidiano -emparentado a la coccidia y a las protistas que causan la malaria y otras enfermedades- es verdaderamente un agente causante de torticolis, informes anecdóticos sugieren que, -solo en algunos conejos inmunocomprometidos- el E. cuniculi puede generar tortícolis y otros desordenes del sistema nervioso. (paresia de las extremidades posteriores, debilidad general, convulsiones...)

Un E. cuniculi maduro, habita en el sistema nervioso central y los tejidos renales (riñones) de sus portadores definitivos, y los conejos infectados que muestren signos de ladeo o inclinación de la cabeza pueden también estar sufriendo de una insuficiencia renal debido a este parásito.

Puedes acceder a algunos artículos sobre este putativo patógeno AQUÍ

Actualmente, un diagnóstico positivo de una infección de E. cuniculi, solo puede ser encontrado en una necropsia, ya que los resultados histológicos no prueban concluyentemente que el parásito sea la causa de los signos de la enfermedad.


Una muestra de sangre puede ser analizada en un laboratorio para buscar una concentración de anticuerpos de E. cuniculi, producidos por el conejo en respuesta a la presencia del parásito. Sin embargo, una alta concentración de estos no indica necesariamente una enfermedad activa, solo nos indica que el conejo ha estado expuesto al parásito en algún momento.

- Una alta concentración podría indicar que hay una infección activa que está siendo combatida por el sistema inmunitario, o podría significar que el conejo tiene al parásito bajo control.

- Una baja (o incluso negativa) concentración podría indicar muy poca o ninguna reacción a E. cuniculi, o que el sistema inmunitario no está formando una respuesta.

Algunos veterinarios optan por enviar a analizar dos muestras de sangre, tomadas con un par de semanas entre sí, para conseguir un resultado más emparejado. Si la concentración aumenta, una interpretación sería que existe una infección activa, y el conejo está desarrollando una defensa. Si la concentración está disminuyendo, podría significar que el sistema inmune se está “estabilizando” después de combatir una infección, o podría significar que el sistema inmunitario no es capaz de responder al parásito. Debemos considerar que estos muestreos de anticuerpos no son necesariamente la respuesta final para un diagnostico adecuado. Debido a esto, muchos veterinarios simplemente trataran el E. cuniculi, esperando una mejora de los síntomas.



Los benzimidazoles (medicamentos como oxibendazole, fenbendazole; [ albendazole no está recomendado, ya que ha sido asociado con muerte súbita debido a daño producido en la médula ósea, tanto en conejos como en otras especies]), atraviesan la barrera hematoencefálica de forma rápida y fácil para inhibir la función de la tubulina de E. cuniculi, una proteína esencial para la alimentación del parásito y la infección de más células del anfitrión. Suter, et al. (2001) notificó que la administración de 20mg/kg QD (una vez al día) de fenbendazole (el cual es metabolizado en su forma activa, oxfendazole) fue efectivo no solo previniendo la infección de conejos por E. cuniculi, sino también eliminando los signos de la infección E. cuniculi en conejos seropositivos tras cuatro semanas de tratamiento.

Ponazuril es un medicamento desarrollado para el tratamiento de la mieloencefalitis protozoaria equina, una enfermedad que afecta a caballos y se encuentra causada por parásitos, Sarcocystis neurona, similar a la E. cuniculi. Muchos veterinarios han estado usando esta droga no indicada (“off-label”) para tratar E. cuniculi en conejos, con informes anecdóticos de triunfo. He sido testigo de un caso en nuestro conejo rescatado, Tilda. Tilda llegó a nosotros con una torticolis severa, pero no tenía ninguna evidencia visible de infección de oído. Sospechamos que su inclinación debía deberse a E. cuniculi. Ella fue tratada con fenbendazole y ponazuril conjuntamente durante 30 días, y todo rastro de inclinación de cabeza se resolvió por completo, nunca le volvió a suceder.


Baylisascaris procyonis

Baylisascaris procyonis es un ascáride o lombriz intestinal (nemátodo) que comúnmente habita en el intestino de los mapaches. Sin embargo, si otras especies (incluida la humana) ingiere huevos transmitidos en residuos de mapaches, hay una posibilidad de que suceda una infección al “huésped equivocado”. Los gusanos larvarios migran, no al intestino, sino a los riñones y al sistema nervioso central, causando problemas neurológicos potencialmente mortales.

Hoy en día no existe ningún tratamiento ni cura.


Agravio Físico al Sistema Nervioso Central

Si la inclinación de cabeza ha sido causado por un derrame cerebral o traumatismo craneal, lo mejor que uno podría hacer es tratarlo adecuadamente y esperar que con el tiempo se recupere. El tratamiento ha de ser administrado rápidamente al inicio de los síntomas para tener la mejor esperanza de un buen pronóstico.

Si el problema se cree que ha sido causado por un absceso intracraneal su veterinario podría querer probar penicilina de doble acción (como se describe anteriormente). Los abscesos intracraneales son frecuentemente asociados con infecciones dentales. Debido a que a menudo están poblados por habitantes normales del intestino, el tratamiento con antibióticos puede ser particularmente problemático. Hemos encontrado que la penicilina de doble acción puede combatir estos patógenos sin entrar al intestino y causar disbiosis potencialmente normal asociada con penicilinas orales y antibióticos de lincosamina.


Los Beneficios de la Fisioterapia

Una vez que los tratamientos médicos están empezando a hacer su trabajo, su conejo puede beneficiarse de ejercicio físico habitual y fisioterapia. Permitiendo al conejo correr en un área muy amplia, donde pueda moverse en líneas rectas (no pequeños círculos) puede hacer una diferencia significativa, y acelerar la curación.

El fisioterapeuta Larry Gavlak comparte sus consejos para la fisioterapia que ayudó a su conejo (Boper) a recuperar el equilibrio. Larry ha usado la misma técnica en seres humanos que habían perdido su sentido del equilibrio, y simplemente, ¡lo trasladó y escaló para conejos!


No Abandones

Muchas, muchas personas me han escrito, preguntándome sobre la inclinación de cabeza. Estoy feliz de decir que casi cada uno de ellos ha escrito de nuevo para decir que la paciencia, el cuidado amoroso y la medicina adecuada, junto con la fisioterapia han conseguido que sus conejos estuvieran en marcha de nuevo, a pesar de que pudo llevarles semanas o incluso meses. Todos dijeron que valía la pena el tiempo y el cuidado.

El tratamiento para la inclinación de cabeza no es sólo posible, sino que a menudo es exitoso y gratificante. Podría ayudar darse cuenta de que los conejos no se lamentan por lo que podría haber sido, ni lo que el futuro les depara. Si su conejo está dispuesto a sobrevivir el momento, está comiendo, bebiendo y mostrando afecto e interés en vivir (por mareado que sea), se merece una oportunidad para sanar. Es muy gratificante ver a un conejo con la cabeza inclinada correr y juguetear como antes, incluso si para ello son necesarios varios meses de tratamiento y amor.


Literatura Citada o Bibliografía

Suter, C., U. U. Muller-Dobles, J. M. Hatt and P. Deplazes (2001). Prevention and treatment of Encephalitozoon cuniculi in rabbits with fenbendazole. Veterinary Record 148, 478-480.

copyright May 2014 Dana Krempels, Ph.D. Department of Biology University of Miami Coral Gables, FL 33124


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